
Para mi, un escaldón, un caldo o cualquier plato de cuchara me gusta en cualquier estación del año. Cierto es que en verano no suele verse mucho, pero en éste rincón de Tacoronte lo había en plena canícula, y lo pedimos.
Hace muchos años, en este sitio se ubicaba la «Barbacoa Tacoronte», sitio al que nunca fuí, pero si recuerdo conocerlo porque presentaba candidatas a Reina del Carnaval de Tenerife, por lo menos al de Santa Cruz. Desde que abrió este sitio lo hemos visitado tres o cuatro veces, según vayan apareciendo platos nuevos.

Ahora se llama El Jardín de Tacoronte. La especialidad son las carnes y los arroces. No he probado los arroces, que me encantan, porque somos de picotear compartiendo, y sólo lo pido cuando lo sirven por raciones. Pedir para mínimo dos personas, aunque coman tres, nos priva de probar otras cosas, y en algunos sitios me parece que tienen un precio exagerado. Siempre he pensado que los venderían más si tuvieran las dos opciones, pero lo estoy mirando desde el punto de vista de cliente. A lo mejor no será así.

El sitio es muy bonito, sobre todo en esta época de buen tiempo, para disfrutar de una buena sobremesa después de comer. Dispone de tres zonas: un comedor interior, cerca de la zona de parrilla, una terraza exterior cubierta que da a los jardines, donde andan repartidas unas mesas y sillas a modo de zona chill out, ideal para tomar algo después de comer. Aunque esta vez vi esa zona como un poco más dejada, estaba como cerrado el paso, desde donde antes se accedía a los jardines, y al columpio que había en uno de ellos, el más visitado para la fotito de postureo en redes.

Probamos la primera vez, cuando creo que llevaban poco tiempo abiertos, una buena tortilla de chorizo, unas empanadillas de costillas, papas y piña, papas bravas, rejo de pulpo, y en sucesivas veces Bacalao, Calamares, Garbanzas, y hemos repetido varias veces la ensaladilla, que está muy rica, y el solomillo café de parís, estupendo. Algunos de estos platos ya no están en carta, que parece no ser muy amplia, pero tiene un poco de todo, y una gran variedad de entrantes (o «Enyesques» como lo llaman allí). Para nosotros, que siempre vamos a compartir, nos viene perfecta.

Esta vez, viendo que había algunos platitos nuevos, no pedimos la ensaladilla, porque no iba a caber tanto. Aprovecho para decir que las raciones son bastante abundantes. Los platos de cuchara, que en la foto llevan a engaño y parecen pequeños, tienen bastante fondo, y algunos se podrían pedir como plato único, y va uno ya servido. La ensaladilla misma, que siempre pedimos, es bastante grande.
Los bombones de queso también los habíamos probado, pero es que están buenísimos. Recuerdan un poco a las empanadillas, pero ese relleno, la textura, y esa combinación dulce de la confitura de tomate con el saladito del queso, lo hacen un rico bocado.
Como novedad, probamos las Fabes con cochino. ¡Que plato!. ¡Que sabor!. ¡Cuánto pan se puede gastar en esa salsa!. Para los que gusten de platos de cuchara, es un imprescindible. Y, a fuer de parecer pesado, plato abundante.

Teníamos que probar también otro plato nuevo, el cochino negro en salsa (todo lo que tenga salsa nos llama la atención). La carne estaba tierna, se deshacía, aunque a mi me gusta que se deshaga en la boca, no en el plato, en el plato me gusta entera. Y ésta, casi casi, parecía carne mechada. Además tenía mucha salsa, que nos hubiera encantado, más habría para sopetear, pero le faltaba una textura más espesa, y también un poco de sabor. Una pequeña decepción.
Volvió a subir el nivel con el Solomillo en salsa «Café de París». y rematamos con un Brownie con sorbete de mandarina. Rico, con ese choque térmico del brownie caliente con el helado. Y para beber, seis cañas, dos coca colas y una botella de agua. Buen sitio, para volver.
Valoración del sitio: ★★★★
Mejor plato: Solomillo de ternera en salsa «café de París».
Precio: Precio (4 a compartir ): 22€ p.p.
Aparcamiento: Aparcamiento propio, y otro cerca
